Pechugas rellenas de espinaca y queso con ensalada de tomate




Ingredientes


Para las pechugas:


· 2 pechugas de pollo enteras (o 4 filetes grandes si las compras ya fileteadas)

· 150 g de espinacas frescas

· 1 diente de ajo

· 100 g de queso crema (tipo Philadelphia)

· 50 g de queso mozzarella rallado (opcional, pero da gratinado)

· Sal y pimienta negra al gusto

· 1 cucharadita de tomillo o romero seco (opcional)

· Aceite de oliva virgen extra

· Palillos de madera o hilo de cocina


Para la ensalada de tomate:


· 2 tomates grandes maduros (tipo ensalada o pera)

· 1/4 de cebolla morada

· Unas hojas de albahaca fresca o perejil

· Vinagre de Jerez o vinagre balsámico

· Aceite de oliva virgen extra

· Sal en escamas


Paso a paso


1. Preparar el relleno


1. Lava las espinacas. En una sartén con un chorrito de aceite, saltea el diente de ajo laminado. Cuando empiece a dorar, añade las espinacas y saltéalas hasta que reduzcan su volumen (un par de minutos).

2. Retira del fuego, escurre el exceso de agua y pícalas un poco.

3. Mezcla en un bol las espinacas salteadas con el queso crema, el queso mozzarella (si usas), sal y pimienta. Reserva.



2. Preparar las pechugas


1. Si las pechugas son enteras y gruesas, haz un corte en forma de bolsillo: con un cuchillo bien afilado, abre la pechuga por la parte más ancha sin llegar al final (como un libro).

2. Si son filetes, simplemente coloca el relleno en el centro y dobla.

3. Salpimienta el pollo por dentro y por fuera. Rellena con la mezcla de espinacas y queso.

4. Cierra con palillos o átalo con hilo de cocina para que no se salga el relleno.


3. Cocinar el pollo


1. Calienta una sartén amplia con un chorro generoso de aceite de oliva.

2. Cocina las pechugas a fuego medio-alto hasta que estén doradas por ambos lados (unos 4-5 minutos por lado, dependiendo del grosor).

3. Opcional: Si ves que se doran muy rápido por fuera pero aún no están hechas por dentro, baja el fuego, tapa la sartén y cocina 5 minutos más.

4. Retira los palillos o el hilo y deja reposar unos minutos antes de cortar.


4. Ensalada de tomate


1. Lava y corta los tomates en rodajas o gajos finos.

2. Corta la cebolla morada en plumas finas (tiras muy delgadas).

3. Coloca en una fuente, añade las hojas de albahaca fresca rotas con las manos.

4. Aliña con sal, aceite de oliva y un chorrito de vinagre de Jerez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las rutinas matutinas ayudan a controlar el azúcar en la sangre sin cambiar la dieta.

Pan de avena y chía sin harina (apto para diabéticos)

“Comer más de la mitad de las calorías diarias después de las 17 horas es sinónimo de una peor salud metabólica, mayor riesgo de diabetes tipo 2 y de enfermedad cardiovascular”